¿Qué hacer en un partido cuando no nos sale nada?
Indudablemente, a todos nosotros, independientemente de nuestro nivel, nos ha ocurrido enfrentarnos a algún partido o situación en el que las cosas simplemente no salen como esperamos.
Son momentos en los que incluso los golpes más básicos parecen escaparse de nuestro control, las bolas más sencillas terminan chocando con la red, nos sentimos incómodos al intentar alcanzar una bola, o simplemente no logramos ejecutar ciertos movimientos en el partido de pádel. Todos, absolutamente todos, hemos experimentado momentos difíciles en nuestro juego.
Estos descensos en el rendimiento suelen manifestarse después de haber estado jugando durante un tiempo. Al principio, nuestras expectativas no son demasiado altas, y cada sesión de juego termina con la sensación de que hemos progresado en el partido de pádel.
Sin embargo, a medida que acumulamos experiencia en el juego y entrenamos más, puede suceder que incluso esos golpes que practicamos con regularidad en las clases no salgan como esperamos durante un partido de pádel. Este fenómeno no es exclusivo del pádel; en casi todos los deportes, la curva de aprendizaje experimenta momentos de retroceso que debemos estar dispuestos a superar en el partido de pádel.
Esto es aún más relevante en un deporte como el pádel, donde los primeros avances pueden ser especialmente rápidos. Entonces, ¿cómo debemos afrontar esos momentos difíciles durante un partido de pádel?
Identificar Nuestros Errores con Conciencia Plena.
Quizás uno de los aspectos más evidentes, aunque no necesariamente más sencillos, radica en cultivar una autocrítica constructiva. Es esencial alejarse del simple «no me sale nada» y abordar con precisión problemas específicos en aspectos como técnica, motivación, actitud, adaptación a nuestra pareja, condición física o incluso las condiciones de la pista.
Concentrarnos exclusivamente en corregir un problema técnico de golpeo carece de utilidad si estamos experimentando dificultades en la colocación debido a la falta de adaptación a una pista lenta y húmeda, donde la bola no rebota lo suficiente. Es crucial, por tanto, conocer nuestras capacidades y ser realistas. Identificar con precisión nuestras áreas de fallo constituye la base esencial para encontrar soluciones efectivas. En este proceso, es importante reconocer que no todo se reduce a la voluntad.
Entender tus límites y jugar conforme a ellos.
Es altamente probable que la gran mayoría de nosotros juegue al pádel con el objetivo de divertirse y hacer ejercicio. Por esta razón, es fundamental tener en cuenta que todos tenemos limitaciones, independientemente de nuestro nivel de habilidad. No debemos intentar realizar acciones que estén fuera de nuestro alcance, especialmente si no las hemos entrenado.
Aunque a todos nos encantaría ejecutar un smash al estilo de Miguel Lamperti o Paquito Navarro, es importante recordar que los jugadores del World Padel Tour son profesionales que dedican tiempo y esfuerzo significativos a su entrenamiento. Si nuestro límite para un remate cómodo se encuentra a 2-3 metros de la red, no debemos esperar realizar algo muy diferente de un día para otro. Este ejemplo sencillo debe aplicarse a todas las facetas del juego. Si las cosas no salen como de costumbre, menos aún deberíamos frustrarnos al intentar innovar de manera abrupta.
Enfocarse en tus puntos fuertes.
Ahora bien, al igual que todos poseemos áreas de mejora, es esencial reconocer y comprender nuestros puntos fuertes. Es crucial tener en claro que cada uno de nosotros destaca en más de un aspecto en nuestro juego. Dada la amplia variedad de golpes en el pádel, es imperativo estar abiertos a cambiar y adaptarnos según las demandas del partido.
Si, por ejemplo, nuestro fuerte habitual es el globo alto y profundo para desestabilizar a nuestros oponentes, pero no está funcionando durante el partido, es necesario explorar otros aspectos en los que podamos sobresalir y aprovecharlos.
Resoluciones Inmediatas y Específicas.
Nuestra recomendación principal es que, una vez identificado el problema, establezcan objetivos concretos y a corto plazo. Por ejemplo, si notas que la consistencia al golpear la bola es un desafío, puedes fijarte metas específicas durante los puntos junto con su compañero: realizar X intercambios antes de intensificar con una volea, asegurar ciertos golpes altos durante los puntos de resto, entre otros. De esta manera, con pequeños objetivos y motivaciones a corto plazo, podrás recuperar progresivamente sus sensaciones en el juego.
Otro ejemplo sería si tenéis dificultades para tomar la iniciativa en el punto con su saque. En este caso, podrían establecer internamente un mínimo de primeros saques dentro y jugar con una primera volea profunda y audaz. Este enfoque les permitirá recuperar gradualmente sensaciones y control en el desarrollo del juego.
La clave aquí radica en la capacidad de cuantificar lo que estás haciendo bien y lo que aún necesitas mejora. De esta manera, podrás evaluar y centrarte en los aspectos que requieren mayor atención durante el siguiente juego.
Comunicación, comunicación y más comunicación
Puede sonar obvio, pero seguro que todos han experimentado esto en más de una ocasión. Establecer una comunicación efectiva con nuestra pareja es de suma importancia en el pádel, un deporte en pareja donde es esencial que ambos jugadores trabajen en armonía. No tiene mucho sentido que uno intente controlar el ritmo del juego pasando muchas bolas si su compañero está arriesgando demasiado y cometiendo errores constantes. Además, si uno de los jugadores enfrenta dificultades y no se da cuenta, la capacidad del otro para señalarlo sin conflictos aumenta las posibilidades de alcanzar sus objetivos. Es fundamental superar cualquier inhibición para discutir entre tu y tu compañero, incluso si eso implica detener el juego durante 20 segundos.
Un aspecto crucial que no queremos pasar por alto es la importancia del descanso. Es esencial tomar pausas tanto físicas como mentales para evitar repetir los mismos errores una y otra vez. Aunque es común enfrentar momentos de bloqueo durante los partidos, lo fundamental es evitar llevar esos pensamientos negativos de un día para otro, ya que solo generarán nuevos errores y complicarán el disfrute de nuestro deporte. Recuerda que en PadelZoom contamos con una sección sobre Psicología en el pádel que puede resultar muy útil en diversas situaciones.
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